¿Cómo elegir entre tres candidatos brillantes cuando la intuición falla y el tiempo apremia? En este escenario, los estudiantes de Gestión del Talento Humano del Instituto Tecnológico Superior Quito Metropolitano (ITSQMET) comprendieron que el proceso de selección moderno exige decisiones basadas en datos. Por ello, durante un taller académico guiado por el docente Luis Segovia, exploraron cómo los algoritmos, las matrices y el análisis estadístico permiten tomar decisiones más objetivas, justas y alineadas con las necesidades reales de las organizaciones.
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ToggleProceso de selección basado en datos y análisis cuantitativo
Durante la jornada, el aula se transformó progresivamente en un laboratorio de toma de decisiones estratégicas. Así, cada paso debía justificarse con criterios numéricos, desde la valoración de competencias hasta la comparación final de perfiles. Además, los estudiantes identificaron que detrás de una decisión aparentemente subjetiva existe información medible que impacta directamente en la eficiencia organizacional.
La clase inició con un ejercicio clave: definir qué pesa más en un candidato según el cargo a ocupar. A partir de este análisis, y trabajando con perfiles reales de empresas ecuatorianas, se evidenció que sin un sistema estructurado el proceso de selección se ve influenciado por percepciones personales. Por lo tanto, establecer ponderaciones claras se volvió esencial para reducir sesgos.
Decisiones objetivas y uso de evidencia para optimizar el proceso de selección
Mediante matrices de decisión y herramientas cuantitativas, los participantes asignaron valores a cada criterio según su relevancia. De esta manera, comprendieron que cada puesto requiere habilidades específicas y que la evaluación debe adaptarse al contexto. En consecuencia, aprendieron a identificar al perfil más adecuado para cada situación organizacional concreta.
El taller se complementó con una revisión conceptual sobre la toma de decisiones basada en evidencia. En este sentido, se analizaron indicadores como pruebas psicométricas, coeficientes de desempeño y correlaciones entre competencias y funciones del cargo. Así, los estudiantes comprobaron cómo estos métodos fortalecen la transparencia y optimizan el proceso de selección en entornos reales.
Conclusión
Esta experiencia académica reafirma el compromiso del ITSQMET con una formación práctica, innovadora y alineada a la realidad empresarial. A través del uso de herramientas cuantitativas, los estudiantes fortalecen su capacidad analítica y su pensamiento estratégico. De este modo, el aprendizaje trasciende el aula y se proyecta en la gestión organizacional. Además, se promueven decisiones más objetivas, eficientes y transparentes. Así, el ITSQMET forma profesionales preparados para liderar la gestión del talento con criterio técnico y enfoque en resultados.


