¿Por qué los libros lúdicos son ideales para niños de 5 a 6 años?

En el Instituto Tecnológico Superior Quito Metropolitano, estudiantes de la carrera de Educación Inicial desarrollaron libros lúdicos para niños de 5 a 6 años como una propuesta educativa orientada al nivel de preparatoria. El proyecto se llevó a cabo en el marco del proceso formativo académico con el propósito de fortalecer habilidades previas al aprendizaje formal, como la motricidad fina, la atención y la preescritura. Los materiales fueron diseñados de acuerdo con el currículo de educación inicial. De esta manera, se promueve el aprendizaje significativo a través del juego y la creatividad.

El aporte de los libros lúdicos para niños en la preescritura

Los libros de aprestamiento cumplen un rol esencial dentro del currículo de educación inicial, ya que fortalecen destrezas indispensables para un aprendizaje exitoso. A través de ejercicios de asociación, trazos dirigidos, patrones, seriaciones y actividades de comprensión, los niños desarrollan habilidades cognitivas clave. Además, estos recursos favorecen la concentración y la autonomía durante el proceso educativo. Por tanto, su elaboración requiere una planificación cuidadosa y coherente. De este modo, se garantiza una progresión adecuada acorde a la edad. En consecuencia, el aprendizaje resulta integral y estimulante.

Por otra parte, los libros lúdicos para niños diseñados para el nivel de preparatoria tienen como objetivo principal apoyar el desarrollo de habilidades previas a la escritura. Para lograrlo, integran actividades manipulativas que estimulan la coordinación visomotora, la orientación espacial y el control del trazo. Además, en su elaboración se consideraron técnicas no gráficas, pictóricas y de esparcimiento revisadas en clase. Asimismo, estas fueron adaptadas a las necesidades específicas de los niños de 5 a 6 años. De esta manera, se fomenta el aprendizaje activo. Así, se fortalece el interés por las actividades educativas.

Innovación educativa con libros lúdicos para niños

El juego y la progresión motriz en los libros lúdicos para niños

En las técnicas no gráficas se incluyen actividades como ensartar, rasgar, amasar, usar pinzas y clasificar objetos, utilizando materiales concretos. Las secciones de esparcimiento y compaginación fortalecen la percepción visual, el orden y la secuencia mediante patrones y recorridos. Asimismo, las técnicas pictóricas proponen ejercicios de pintura con dedos, esponjas e hisopos. De igual forma, estas actividades estimulan la creatividad y la expresión.

Respecto a las técnicas de progresión e inscripción, las actividades avanzan desde trazos libres hasta ejercicios más guiados, respetando el desarrollo motriz individual. De este modo, se evita la presión y se prioriza un aprendizaje natural. Además, se busca que el niño adquiera habilidades de preescritura sin recurrir a ejercicios mecánicos. Por consiguiente, el juego se convierte en el eje central del aprendizaje. Asimismo, se fortalece la confianza del niño.

Conclusión

En conclusión, los libros lúdicos para niños integran diversas técnicas que fortalecen la motricidad fina, la coordinación y las habilidades previas a la escritura. Además, priorizan el juego como medio para desarrollar la atención, la orientación espacial y el control del trazo. Asimismo, los materiales permiten explorar texturas, movimientos y secuencias de manera progresiva. En conjunto, estos recursos responden a las necesidades del nivel de preparatoria. De esta forma, preparan al niño para los desafíos de la preescritura.

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