¡ITSQMET apuesta por un huerto medicinal para formar profesionales más humanos!

El Instituto Superior Tecnológico Quito Metropolitano (ITSQMET), estudiantes de la carrera de Enfermería desarrollaron un innovador proyecto enfocado en la creación de un huerto medicinal, como parte de la asignatura de Promoción de la Salud. En este sentido, la iniciativa no solo busca fortalecer el aprendizaje académico, sino también fomentar el uso responsable de plantas con propiedades terapéuticas. Además, permite integrar conocimientos teóricos con experiencias prácticas, lo cual resulta esencial en la formación de futuros profesionales. Por lo tanto, este tipo de actividades contribuye significativamente al desarrollo de competencias aplicadas en contextos reales.

Experiencia educativa con el huerto medicinal en Enfermería

Durante la actividad, los estudiantes llevaron diversas especies de plantas medicinales y aromáticas, las cuales fueron sembradas en macetas y organizadas en un espacio destinado dentro de la terraza institucional. Asimismo, entre las plantas cultivadas destacan el toronjil y el romero, ampliamente reconocidos por sus beneficios en la medicina tradicional. De igual manera, esta experiencia permitió a los estudiantes conocer de forma directa sus propiedades y aplicaciones. 

Por otro lado, el desarrollo del huerto medicinal permitió aplicar conocimientos relacionados con la educación para la salud, la medicina natural y las prácticas comunitarias. En efecto, estas estrategias son utilizadas en centros de atención primaria, donde el personal de enfermería promueve hábitos saludables en la población. Además, este tipo de proyectos fomenta la prevención de enfermedades mediante el uso responsable de recursos naturales. Por consiguiente, los estudiantes adquieren herramientas clave para su futuro desempeño profesional en el ámbito comunitario.

Estudiantes crean huerto medicinal

Integración de salud y comunidad desde el huerto medicinal

La participación activa de los estudiantes fue fundamental para el éxito de la iniciativa, ya que cada uno contribuyó llevando una planta medicinal y colaborando en la siembra, organización y cuidado del espacio. Igualmente, se colocaron etiquetas informativas en cada maceta, facilitando la identificación y el aprendizaje continuo de las especies. Los estudiantes asumieron el compromiso de regar y mantener el huerto diariamente. 

De igual forma, este proyecto evidencia la importancia de integrar salud, naturaleza y comunidad dentro del proceso formativo. A través del huerto medicinal, los estudiantes comprenden cómo pequeñas acciones pueden generar un impacto positivo en el bienestar colectivo. Asimismo, se fortalece el rol del profesional de enfermería como agente educativo y promotor de prácticas saludables. En consecuencia, esta experiencia contribuye a una visión más integral de la salud, basada en la prevención y el autocuidado.

Conclusión

Finalmente, la implementación de este espacio representa una experiencia educativa significativa, ya que combina aprendizaje práctico, conciencia ambiental y promoción de la salud de manera efectiva. En resumen, el proyecto no solo fortalece la formación académica de los estudiantes, sino que también se convierte en una herramienta replicable en comunidades y centros de salud. Por lo tanto, iniciativas como esta impulsan el bienestar social y la prevención de enfermedades. Así, se consolida una formación profesional comprometida con el desarrollo sostenible y la salud comunitaria.

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