¿Por qué cada persona es diferente? El estudio del ADN tiene la respuesta

La carrera de Educación Inicial del ITSQMET desarrolló una enriquecedora jornada académica en el marco de la asignatura Bases Biológicas, donde una estudiante presentó una exposición sobre el estudio del ADN ante sus compañeras y docente. Durante esta actividad, el grupo conoció las características de esta molécula esencial presente en las células de los seres vivos. Además, la exposición permitió relacionar los contenidos teóricos con ejemplos sencillos y recursos visuales. De esta manera, las estudiantes comprendieron que el ácido desoxirribonucleico cumple un papel fundamental en el almacenamiento de la información genética. Asimismo, la experiencia fortaleció el interés por las ciencias dentro de su proceso de formación profesional.

El estudio del ADN permite comprender la estructura y la herencia genética

Como parte del proceso formativo, las estudiantes desarrollaron una planificación académica que incluyó la elaboración de una maqueta representativa de la estructura del ADN. Para ello, organizaron los contenidos y seleccionaron recursos que facilitaron la explicación de conceptos científicos. Por otra parte, la actividad permitió reconocer que el ADN funciona como un conjunto de instrucciones que contiene información necesaria para el desarrollo y funcionamiento de los organismos. A partir de esta explicación, las estudiantes identificaron su relación con características hereditarias, como el color de los ojos, la estatura y otros rasgos. Además, comprendieron que esta información pasa de una generación a otra y contribuye a explicar las semejanzas familiares. Así, el estudio del ADN adquirió un sentido práctico dentro de la asignatura Bases Biológicas.

Durante la exposición, las estudiantes también analizaron la estructura del ADN y reconocieron su característica forma de doble hélice, similar a una escalera retorcida. Asimismo, identificaron los nucleótidos como las unidades que forman esta molécula y comprendieron que su organización responde a una secuencia específica. Posteriormente, revisaron cómo el organismo duplica el ADN antes de que una célula se divida, lo que permite conservar y transmitir la información genética. Del mismo modo, conocieron la relación entre los genes y los cromosomas, elementos que organizan la información hereditaria dentro de las células. Este proceso de aprendizaje les permitió interpretar conceptos científicos que, en principio, pueden parecer complejos. 

El estudio del ADN impulsa una formación docente

Descubrir la diversidad humana mediante el estudio del ADN

El desarrollo de esta actividad también permitió que las estudiantes relacionaran el contenido científico con situaciones presentes en la vida cotidiana. Por ejemplo, comprendieron que los genes contienen información vinculada con diferentes características de los organismos y que las variaciones genéticas contribuyen a la diversidad existente entre las personas. Además, el estudio del ADN permitió reflexionar sobre la manera en que los seres vivos reciben y transmiten información genética a través de las generaciones. A partir de esta perspectiva, las futuras docentes reconocieron que las diferencias entre cada persona forman parte de la diversidad natural de la vida. Por ello, el conocimiento científico también puede contribuir a construir una mirada educativa basada en el respeto y la valoración de las características individuales. En consecuencia, la actividad vinculó los contenidos de la asignatura con principios importantes para su futura labor pedagógica.

La experiencia fortaleció las competencias científicas y comunicativas de las estudiantes al plantearles el desafío de comprender, analizar y explicar un contenido especializado. Durante la socialización, la docente brindó orientación y retroalimentación para mejorar la claridad de las explicaciones y el uso de recursos didácticos. Además, las participantes desarrollaron habilidades para transformar conceptos científicos en mensajes comprensibles para diferentes públicos. Esta capacidad resulta especialmente importante en la Educación Inicial, ya que las futuras docentes deberán adaptar diversos conocimientos a las características y necesidades de las niñas y los niños. De igual manera, la actividad promovió la participación, el trabajo colaborativo y la reflexión crítica dentro del aula. 

Conclusión

La jornada académica representó una oportunidad para que las estudiantes asumieran un papel activo en su proceso de formación. A través de esta experiencia, fortalecieron su seguridad para comunicar ideas, organizar contenidos y compartir conocimientos con sus compañeras. Además, este tipo de actividades favorece una preparación profesional dinámica, en la que el aprendizaje trasciende el aula y contribuye al desarrollo de futuras docentes capaces de afrontar nuevos retos educativos con creatividad y compromiso.

Scroll al inicio