Ante un terremoto, los primeros minutos pueden ser decisivos, pero las horas posteriores también plantean grandes desafíos. Por esta razón, el Instituto Tecnológico Superior Quito Metropolitano (ITSQMET) puso en marcha el 11 de agosto de 2026 la campaña institucional “Maleta de Emergencia: 72 horas que salvan vidas”, una iniciativa impulsada por la carrera de Seguridad y Prevención de Riesgos Laborales. La propuesta busca fortalecer la preparación de la comunidad educativa frente a posibles emergencias y promover acciones concretas que permitan responder de manera organizada. Además, mediante materiales gráficos, charlas y espacios de socialización, la institución busca convertir la prevención en una práctica cotidiana dentro y fuera del campus.
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ToggleLo que no puede faltar en una maleta de emergencia familiar
La campaña explica de manera sencilla qué elementos debe contener una maleta de emergencia y por qué cada uno resulta importante durante una situación de riesgo. El kit debe incluir agua potable, alimentos no perecibles, un botiquín de primeros auxilios, medicamentos personales, linterna, pilas, radio portátil y copias de documentos importantes. Asimismo, se recomienda incorporar dinero en efectivo, un silbato, herramientas multiusos, mascarillas, alcohol gel, ropa de cambio, una manta térmica y artículos de higiene personal. También conviene añadir fósforos o encendedor dentro de una bolsa hermética, bolsas plásticas y un recipiente plegable para transportar agua. De esta manera, una preparación adecuada permite contar con recursos básicos mientras se espera la asistencia o se restablecen los servicios esenciales.
Sin embargo, prepararse para una emergencia implica considerar las necesidades particulares de cada integrante del hogar. Por ello, la campaña recomienda adaptar el contenido del kit para bebés, adultos mayores y personas con discapacidad, además de incluir agua, alimentos y artículos básicos para las mascotas. Esta perspectiva amplía la preparación más allá de las necesidades individuales y promueve una respuesta familiar organizada. Asimismo, el material de prevención recuerda las acciones que deben ejecutarse antes, durante y después de un terremoto. Antes del evento, resulta fundamental preparar el kit, identificar rutas de evacuación y participar en simulacros; durante el movimiento, se debe agachar, cubrir y sujetar, alejarse de ventanas y evitar los ascensores. Después, es necesario revisar posibles heridos, evitar encender fuego o interruptores y seguir las instrucciones de las autoridades.
Mantener la maleta de emergencia también es parte de la prevención
Además de conocer qué elementos incorporar, la campaña busca que cada familia revise periódicamente el estado de sus suministros. Los alimentos, medicamentos y otros productos tienen fechas de vencimiento y, por ello, requieren una actualización constante. En este sentido, se recomienda revisar el contenido cada seis meses y reemplazar aquello que haya caducado o deteriorado. Del mismo modo, la maleta de emergencia debe permanecer en un sitio accesible y conocido por todas las personas que habitan el hogar. Así, cuando ocurra una situación inesperada, nadie tendrá que perder tiempo buscando los implementos necesarios. La organización previa puede facilitar una respuesta más rápida y reducir la incertidumbre durante los momentos posteriores a un desastre.
Por otro lado, la iniciativa ha generado espacios de participación entre diferentes integrantes de la comunidad educativa. Durante las jornadas de socialización, se han abordado dudas relacionadas con la cantidad de agua necesaria, la conservación de los alimentos, la organización de los implementos y la adaptación del kit a espacios pequeños. A través de estas actividades, la carrera de Seguridad y Prevención de Riesgos Laborales ha acercado conocimientos especializados a la comunidad mediante explicaciones prácticas y fáciles de aplicar. Asimismo, la participación de distintas carreras fortalece el intercambio de conocimientos y demuestra que la prevención requiere una responsabilidad compartida. De esta manera, la campaña no se limita a entregar información, sino que impulsa a cada persona a revisar sus condiciones de preparación y tomar medidas concretas.
Conclusión
Finalmente, “Maleta de Emergencia: 72 horas que salvan vidas” plantea una idea fundamental: la preparación comienza mucho antes de que ocurra una emergencia. Contar con los implementos necesarios, conocer las rutas de evacuación y saber cómo actuar puede marcar una diferencia importante frente a un terremoto u otro evento adverso. Además, preparar el kit en familia permite distribuir responsabilidades y garantizar que todos conozcan su ubicación y contenido. Con esta iniciativa, el ITSQMET fortalece su compromiso con la seguridad integral y promueve una comunidad más consciente, organizada y resiliente. Porque cuando una emergencia no avisa, estar preparados sí puede marcar la diferencia.


